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Editorial

¿Una nueva arma en la selección de reemplazos?

Dr. Abelardo Martínez, D.V.M., Ph. D.

        Durante muchos años he comprobado en la práctica que becerras que presentan un cuadro de neumonía, que persiste durante más de una semana durante la lactancia, terminan, en su mayoría, siendo desechadas antes de llegar a su primer parto. Si bien esta información pudiera ser considerada anecdótica, por estar basada en datos de campo sin diseño experimental, los avances en el diagnóstico clínico por ultrasonografía en bovinos están empezando a corroborar estas conclusiones con rigor científico.

        En un estudio reciente, investigadores del Departamento de Medicina de Población y Ciencias Diagnósticas del Colegio de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell, demostraron indirectamente que becerras que presentaron un cuadro respiratorio con pulmonía durante la lactancia tienen menos probabilidades de quedar gestantes y más probabilidades de ser desechadas tempranamente en comparación con becerras que no presentaron evidencias de este problema durante la lactancia.

        Los investigadores realizaron el examen clínico por ultrasonido, revisando los espacios intercostales del segundo al décimo del lado derecho y del tercero al noveno del tórax de 613 becerras a los 60 días de edad en un hato lechero de Nueva York, encontrando que 80% de las becerras mostraron pulmones sanos hiperecoicos, es decir, sin zonas de consolidación pulmonar, y en el 20% restante se encontraron zonas hipoecoicas, o sea con zonas de consolidación.

        La consolidación pulmonar es un vestigio de lesiones residuales debidas a episodios neumónicos pasados o actuales. El tejido pulmonar consolidado ya no es funcional, por lo tanto, ya no participa en la función respiratoria, disminuyendo la capacidad del animal para desarrollarse normalmente.

        Durante el seguimiento del desarrollo y vida productiva de estas becerras, se observó casi un 10% de diferencia en la tasa de concepción en la primera inseminación de estos reemplazos (62% en las becerras sanas y 52.5% en las becerras con consolidación pulmonar). Los investigadores también encontraron que las becerras que presentaron consolidación pulmonar durante la lactancia tuvieron un riesgo mucho mayor de ser desechadas antes del primer parto.

        Aunque estas diferencias no continuaron en la primera lactancia, en cuanto a riesgo de desecho o eficiencia reproductiva subsiguiente, esta investigación nos permite desprender algunas conclusiones interesantes y hacer algunas sugerencias de utilidad para los productores.

        1.- Una porción considerable de becerras puede presentar lesiones pulmonares al terminar la fase de lactancia, esas lesiones limitan su productividad posterior.

        2.- Los productores de leche, sobre todo aquellos que utilizan semen sexado, “se pueden dar el lujo de desechar a las becerras con lesiones pulmonares graves examinándolas al destete”.

        3.- El examen se puede hacer por ultrasonido, pero si se refuerza con un examen clínico, realizado por el médico veterinario, se pueden sacar conclusiones más exactas.

        4.- Muy probablemente, en el futuro inmediato, se encontrarán correlaciones entre producción de leche, longevidad y magnitud de las zonas pulmonares consolidadas.