HOARD'S DAIRYMAN EN ESPAÑOL          

La Revista Lechera de Vanguardia

Enero 2018, No. 277

   

EDITORIAL

Sea cauteloso en sus decisiones de crianza de becerras,
por Dr. Abelardo Martínez, D.V.M., Ph.D.

  En el presente número de Hoard’s Dairyman en español aparecen dos notas que deben servir como señal de alarma para los productores que crían sus propios reemplazos, empezando desde la lactancia.
  El primer hecho, por demás alarmante, está relacionado con un estudio realizado en Estados Unidos, en donde se analizaron 83 sustitutos de leche comerciales y se demostró que 17 de ellos (20.5%) estaban contaminados con Mycobacterium avium subespecie paratuberculosis (MAP), la bacteria que produce la enfermedad de Johne. El hecho es por demás preocupante, porque significa que muchos sustitutos de leche podrían ser el vector más probable de las infecciones de las becerras en lactancia, perpetuando la enfermedad en los hatos lecheros y causando graves pérdidas económicas. El estudio fue publicado en el número de diciembre del Journal of Dairy Science. Búsquelo en los resúmenes interpretativos de esta edición.
  Esto también significa que una quinta parte de los sustitutos son elaborados con leche que no ha sido debidamente pasteurizada y confirma los hallazgos en diversos estudios en los que se ha demostrado que el calostro materno no es la fuente principal de contagio de MAP de la madre a la cría. Es casi seguro que este hallazgo va a imponer regulaciones más estrictas para la fabricación de sustitutos de leche.
  ¿Pero qué puede hacer el productor para evitar esto? Simplemente utilizar sustitutos de leche de marcas confiables ampliamente posicionadas en el mercado. Recuerde, lo barato generalmente sale caro.
  La otra nota es un estudio realizado en la Universidad de Guelph, en donde se investigaron sistemas de crianza en grupos con alimentación automatizada, que reveló una incidencia de diarreas de 22% y 17% de problemas respiratorios en 1,488 becerras. Las diarreas mostraron un rango de 8 a 46% y los problemas respiratorios variaron de 3 a 31%. Por otro lado, la mortalidad en lactancia tuvo un rango de 0 a 18%.
  Estas cifras resultan verdaderamente desalentadoras y demuestran, una vez más, que la crianza de becerras en grupos solamente es viable en recrías con un manejo más que bueno, que requiere un manejo verdaderamente excepcional y una dedicación absoluta. En la práctica, muy pocas granjas lecheras y centros de recría podrían funcionar adecuadamente.
  En comparación, las granjas lecheras modernas, con buenos sistemas de crianza individual de becerras, tienen incidencias de diarreas y problemas respiratorios que difícilmente rebasan el 5% y porcentajes de mortalidad menores al 3%, siendo incluso, en muchos casos, menor al 1%.
  La autora del estudio especifica medidas de manejo muy demandantes que tendrían que hacerse para tener éxito en la crianza de becerras en grupos con alimentación automatizada. No puedo imaginarme granjas lecheras grandes implementando medidas de manejo tan intensas y extensas.
  En mi opinión, la crianza en grupos sigue siendo viable sólo en hatos pequeños.

VISITE NUESTRAS SECCIONES