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Instalaciones y Manejo

CALIDAD DE LA LECHE

Los problemas en la sala de ordeño aumentaron las células somáticas,

por Peter Edmondson

        John se oía realmente estresado cuando me llamó. En la planta procesadora iban a dejar de recibir su leche. Estaba desesperado y necesitaba ayuda para reducir su cuenta de células somáticas (CCS), que andaba por encima de 600,000 células por mililitro (céls/ml). Había empezado su operación lechera apenas un año y medio antes. Su padre siempre había tenido vacas de razas productoras de carne y, por lo tanto, tenía mucho qué aprender, aunque había trabajado en otra granja durante un año antes de empezar con su hato lechero de 50 vacas.

Las vacas no se mueren sólo porque sí.

Primera de tres partes,

por Frank Garry, D.V.M. y Craig McConnel, D.V.M.

        ¿Qué es lo que usted piensa cuando muere una vaca en su granja? Puede verlo como un evento trágico porque la vaca era importante para usted. Tal vez lo ve como una pérdida financiera porque una vaca muerta no tiene valor económico y le cuesta tiempo y dinero deshacerse del cadáver. Quizá reconoce que una muerte en la granja representa un problema substancial de bienestar debido a que probablemente el animal sufrió antes de morir. O posiblemente usted acepta el hecho como uno más de esas realidades inevitables de la vida, ya que tarde o temprano todo ser viviente muere. Lo más probable es que usted haya considerado en un momento u otro, todos estos puntos de vista.

Los becerros machos merecen los mismos cuidados,

por David Renaud, D.V.M.

        Las crías lecheras destinadas a la engorda (generalmente entre 1 y 14 días de edad) que, por lo regular, son machos y casi siempre son vendidas para las industrias de producción de carne de ternera (“carne blanca”) o de carne de res (“carne roja”).

Las granjas lecheras grandes tienen menor mortalidad,

redacción Hoard's Dairyman

        La montaña de datos que reporta el Servicio Nacional de Monitoreo de Salud Animal (NAHMS) de Estados Unidos a partir de su encuesta entre productores de leche es tanto sorprendente como informativa. La última de estas encuestas, realizada en 2014, y publicada en febrero de 2016, reporta buenas noticias con respecto a la crianza de becerras.

APRENDIENDO A CRIAR REEMPLAZOS

Lección 2. Obteniendo niveles consistentes de inmunidad,

por Dr. Abelardo Martínez, D.V.M., Ph. D.

        Siempre que recalco a los criadores de becerras lecheras que su objetivo principal es que todas las crías nacidas en una granja lechera tengan niveles mínimos de inmunoglobulinas de 20 mg/ml de IgG o más (equivalente a 20 unidades de precipitación con la prueba de sulfato de zinc o a 7 unidades refractométicas – UR – con el uso de un refractómetro de proteínas), me dicen que es algo imposible de lograr y que, en el mejor de los casos, lo único realmente factible es tener becerras con más de 10 mg/ml de IgG (5 UR). Sin embargo, hay otras granjas en donde generalmente obtienen niveles de 15 mg/ml de IgG (6 UR) o más.

SÓLO PARA PRINCIPIANTES

Cursos de mastitis, lección 18.

Los ordeñadores y los arreadores son igualmente importantes,

por Phil Durst y Natalie McKeon

        Le damos mucho énfasis a los procedimientos de ordeño para prevenir casos nuevos de mastitis, pero lo que pasa allá afuera, en los corrales, puede ser aún más importante. Los empleados que traen a las vacas a la sala de ordeño (los arreadores), que limpian los pasillos, dan mantenimiento a las camas y renuevan el material de cama, son jugadores críticos en la prevención de mastitis.