BOLETIN


Reprogramando el momento de la inseminación artificial durante los veranos calurosos

por Jessica Miller. Editora asociada de Hoard’s Dairyman


La supervivencia de los espermatozoides es un tema candente, a veces de forma literal. En un artículo reciente del boletín Farm Report del Instituto Miner, la directora de investigaciones Katie Ballard, reflexionó sobre los impactos que el calor del verano podría tener sobre el manejo reproductivo, señalando que los espermatozoides son sensibles a los extremos, tanto altos como bajos, del termómetro. Por lo tanto, podría suceder que los programas reproductivos en vacas lecheras experimentando estrés calórico, tendrían resultados por debajo de los niveles óptimos. “Como técnico de inseminación suplente, a menudo me he preguntado si vale la pena el esfuerzo y el costo de una pajilla de semen para colocar los espermatozoides en el interior de lo que se siente como un horno”, escribió Ballard. Sin embargo, ella ha descubierto que hay pocos estudios sobre las consecuencias, tanto a corto como a largo plazo, de una mayor temperatura corporal para la supervivencia de los espermatozoides.

Las investigaciones que se han hecho sobre los efectos del estrés calórico en el desempeño reproductivo de la vaca en lactancia, demuestran que los ventiladores elevan las tasas de preñez. Aunque, como señaló Ballard, las medidas de abatimiento de calor no previenen por completo las fluctuaciones diurnas de temperatura. Ella exploró la posible relación entre los picos de temperatura y la supervivencia de los espermatozoides a corto plazo en un estudio del Instituto Miner, demostrando que las vacas tienen temperatura corporal más baja por las mañanas y se eleva por la tarde, independientemente de la temperatura ambiental. Ballard también revisó información de un establo donde la inseminación artificial se realizó a primera hora de la mañana. Los resultados mostraron menores tasas de concepción en vacas que experimentaron una mayor temperatura corporal en el día de la inseminación, en comparación con sus compañeras de ato.

Aunque Ballard advierte que no debemos asumir por completo una relación causal, sí cree que esta información justifica “reprogramar” ciertos horarios, particularmente cuando se trata de vaquillas con menos acceso a la infraestructura de enfriamiento. “Cambie todas las inseminaciones, especialmente los protocolos de inseminación a tiempo fijo, para inseminar a las vacas por la mañana”, concluyó Ballard.


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