BOLETIN


El seminario sobre bienestar se enfocó en becerras

por Jessica Miller. Editora asociada de Hoard’s Dairyman


Un cuarto de siglo de investigaciones sobre el bienestar de becerras lactantes, ese fue el enfoque del seminario en línea de Hoard’s Dairyman en inglés del mes de junio, presentado por Nina von Keyserkingk de la Universidad de Columbia Británica. El “Cuidado de la becerra lactante: buscando el bienestar animal, motivando cambios en el establo”. La especialista se enfocó en referencias históricas, efectos cognitivos del alojamiento en grupos, así como estrategias y orientaciones nutricionales.

Von Keyserlingk comenzó su conferencia ofreciendo a los participantes un panorama de las investigaciones sobre el manejo de becerras desde 2002, una época que, según señaló, se caracterizaba por la estandarización de la alimentación restringida a cuatro litros de leche al día, divididos en dos tomas. El alojamiento individual era la norma y no se ofrecía forraje a las becerras por temor al timpanismo. Sin embargo, desde su perspectiva como científica especializada en bienestar animal, explicó que su labor consiste en preguntarse: “¿Cuáles son las conductas que las becerras están altamente motivadas para realizar y cómo podemos adaptar el ambiente y el sistema de manejo para permitirles expresar esos comportamientos naturales?”. La alimentación restringida y otras prácticas tradicionales de crianza contrastan con el comportamiento natural de las becerras y, con el paso de los años, las investigaciones que han demostrado esta diferencia, han impulsado cambios importantes en la industria.

Von Keyserlingk enfatizó que la alimentación restringida está muy lejos de las condiciones naturales. En un entorno natural, las becerras pueden amamantarse entre cinco y diez veces al día y consumir más de 10 litros de leche diarios distribuidos en esas tomas. Los estudios realizados con alimentadores automáticos de leche han demostrado que las becerras sometidas a alimentación restringida presentan señales de hambre, especialmente si visitan repetidamente el alimentador sin recibir leche. Asimismo, las investigaciones indican que un destete gradual mediante una reducción progresiva del suministro de leche, ofrece mejores resultados y un mayor consumo de leche durante las primeras etapas de vida incrementa posteriormente el consumo de alimento iniciador, además de proporcionar una ventaja en peso corporal que se mantiene al menos hasta los tres meses de edad.

El suministro adecuado de leche debe considerarse un requisito fundamental si las becerras se alojan en grupos, ya que ayuda a prevenir el amamantamiento cruzado. Cuando se satisface este requerimiento nutricional, el alojamiento en parejas o en grupos puede ofrecer ventajas importantes para su desarrollo. Entre ellas destaca un mayor consumo de alimento iniciador. Al respecto, Von Keyserlingk planteó la siguiente explicación: Creemos que esto se debe a que las becerras son animales de manada desde una perspectiva evolutiva. Observan lo que hacen sus compañeras para aprender. En condiciones naturales estarían observando a su madre. En este sistema, creo que sucede que una becerra comienza a consumir alimento iniciador y la otra piensa: "Ah, tú estás haciendo eso. Yo también voy a hacerlo".

Von Keyserlingk señaló que el alojamiento social también facilita la transición de las becerras al corral de grupos después del destete. Destacó que las becerras alojadas en parejas comienzan a consumir alimento iniciador mucho antes que las alojadas individualmente (aproximadamente a las 9 horas posteriores al cambio, en comparación a casi 50 horas en algunos casos). Otros comportamientos, como la competencia por los biberones o chupones de leche, también muestran resultados más favorables cuando las becerras se mantienen en alojamiento social. La especialista explicó que estos beneficios podrían deberse a una mayor flexibilidad conductual, en lugar de comportamientos más rígidos, ya que ciertas características pueden verse afectadas por el tipo de alojamiento, según han demostrado algunas investigaciones.

“Los mensajes principales que quiero dejarles”, comentó Von Keyserlingk, “son: alimenten a las becerras con más leche y utilicen chupones. No las desteten de forma abrupta, no hagan nada de forma acelerada”. Sugirió que un chupón con un orificio más pequeño podría satisfacer en mayor medida la necesidad natural de succión de la becerra y citó estudios que demuestran que ofrecer cantidades mayores de leche no incrementa la incidencia de amamantamiento cruzado, contrario a lo que algunos suponían. También, reiteró que restringir el suministro de leche puede provocar que las becerras consuman más forraje del que normalmente ingerirían en condiciones naturales, favoreciendo la aparición de timpanismo.

Como observación basada en la experiencia de campo, mencionó que un productor le comentó que las becerras alojadas en parejas son más fáciles de entrenar para utilizar sistemas de ordeño automático (robots) cuando llegan a la edad adulta. Según Von Keyserlingk, este fenómeno podría estar relacionado con una ventaja en su desarrollo cognitivo. Sin embargo, aun con todos los beneficios demostrados y los que aún se están investigando sobre el alojamiento social, reconoció que modificar las prácticas de manejo en los establos para alinearlas con los resultados de estos y otros estudios sobre bienestar de las becerras no es un proceso sencillo ni inmediato.

“Los productores necesitan un apoyo continuo por parte de los médicos veterinarios y de otros actores clave del sector”, recordó a los participantes del seminario web.

Aquí puede escuchar todos los webinars de Hoard’s Dairyman en inglés

https://hoards.com/

o registrarse para los siguientes:
https://register.gotowebinar.com/

Para más consejos sobre crianza de becerras adquiera nuestro “Manual de Crianza de Becerras” del Dr. Abelardo Martínez donde encontrará explicado paso a paso el destete gradual y mucha más información.
http://www.hoardsenespanol.com/


PARA TENER LA INFORMACIÓN MÁS ACTUALIZADA, SUSCRIBETE A NUESTRO BOLETÍN, ES GRATIS