

La primavera y el verano pasados tuvimos algunos problemas con las becerras destetadas, ya que se enfermaban y después morían. Remitimos muestras de tejidos el mismo día que murió una becerra. Los resultados encontraron enfermedad intestinal y aislaron Escherichia coli.
Pensé que la E. coli era un problema en becerras más jóvenes. ¿Pero por qué los estamos viendo en becerras de 4 a 6 meses?
B.E. Wisconsin.
Una conversación telefónica con el Laboratorio de Diagnóstico Veterinario de la Universidad de Wisconsin, arrojó más información sobre esta circunstancia. En ocasiones, escuchamos preguntas similares sobre esta situación y por qué, animales en los que todas las pruebas diagnósticas fueron negativas, finalmente terminaron enfermando y muriendo.
Asociamos infecciones enterotoxigénicas por E. coli con becerras jóvenes, normalmente de menos de una semana de edad. Las vacas adultas excretan esta bacteria continuamente. Estas bacterias pueden causar enfermedades en becerras muy jóvenes que nacen en condiciones no higiénicas o tienen falla en la transferencia pasiva de inmunidad materna.
También hay cepas de E. coli llamadas “adherentes y que desaparecen” después de causar enfermedad en becerras ligeramente más grandes. Sin embargo, se sabe poco acerca de estas cepas raras. Cuando encontramos estas cepas de E. coli en tejidos dañados de animales de más edad, típicamente concluimos que son patógenos oportunistas secundarios, porque se encuentran frecuentemente en animales sanos de la misma edad.
El diagnóstico de “infecciones oportunistas” puede ser frustrante, porque la causa primaria es una combinación de múltiples riesgos relacionados con una causa desconocida. Entonces, hacemos llamadas de seguimiento en las que pedimos información adicional y un enfoque de equipo, incluyendo a patólogos diagnósticos, veterinarios del laboratorio y al médico del establo. Eso nos permite tener más oportunidades de contestar bien la pregunta.
Ya que los resultados del diagnóstico inicial para este caso no aportaron información utilizable, ideamos un plan con consejos más específicos sobre lo que habría que buscar en casos futuros y qué muestras remitir. Sólo con la coordinación de las partes interesadas, con el conocimiento de la historia del establo, manejo, pruebas diagnósticas apropiadas y la economía de esas pruebas, podrá lograrse el mejor servicio y las mejores probabilidades de un buen resultado.
En este caso en particular, fuimos capaces de mejorar la selección de los tejidos para las pruebas diagnósticas. Inicialmente, sólo se habían mandado muestras de pulmones e intestinos, porque es difícil enviar el cadáver de una becerra de seis meses por paquetería y el transporte que podría hacer el dueño, generalmente es caro y toma mucho tiempo. Muchas necropsias se hacen en el campo y sólo se toman muestras de tejidos, para ahorrar dinero.
Para este caso, recomendamos que enviaran muestras representativas de todos los órganos y sistemas, para ayudar en el diagnóstico (el costo es el mismo, en nuestro laboratorio, independientemente del número de muestras). En este caso en particular, pudo haber sido útil tener una muestra de hígado para hacer pruebas de contenido mineral y nutrientes.
Al igual que en este caso y muchos otros que recibimos en el laboratorio, invitamos a los productores a mandar toda la historia y llenar la forma de remisión sin omitir detalles. Si hay preguntas, habrá que ponerse en contacto con el laboratorio para optimizar el diagnóstico y evitar repetir las pruebas o perder la identificación del establo. Para las necropsias en el campo, se recomienda enviar los tejidos frescos, fijados en formalina, de todos los órganos con muestras representativas.
Para más consejos sobre crianza de becerras adquiera nuestro “Manual de Crianza de Becerras” del Dr. Abelardo Martínez
http://www.hoardsenespanol.com

PARA TENER LA INFORMACIÓN MÁS ACTUALIZADA, SUSCRIBETE A NUESTRO BOLETÍN, ES GRATIS