

De vez en cuando, tenemos una becerra que no parece responder al tratamiento. ¿Cuál es la mejor manera de decidir si debemos practicarle una eutanasia?
Wisconsin R.S.
Tomar la decisión de practicar la eutanasia a una becerra es una de las más difíciles, pero de las más importantes en cualquier operación de crianza de becerras. Los protocolos claros y oportunos asegurar un fin digno cuando fallan los tratamientos, proporcionan una estructura para los trabajadores y ayudan a proteger el bienestar del hato.
La eutanasia es necesaria cuando la calidad de vida de un becerro está comprometida de forma permanente y la recuperación es muy poco probable. Las señales claras son:
• Enfermedades crónicas clínicas como enfermedad respiratoria grave con daño extendido ampliamente en los pulmones.
• Becerros caídos que no pueden pararse después de 24 a 48 horas, a pesar de los cuidados intensivos.
• Cojeras severas no manejables como fracturas de huesos largos o infecciones en las articulaciones, que no responden al tratamiento.
• Pérdida de condición corporal significativa sin una posible vía de recuperación.
Consulte con su veterinario cuando requiera una segunda opinión para determinar las probabilidades de que su becerra responda al tratamiento. La espera demasiado prolongada, anhelando que se recupere, causa estrés tanto en el animal como en los encargados. Establecer protocolos estándar de operación (PRESOS) estrictos para la eutanasia de una becerra, asegura que los animales reciban un fin rápido e indoloro cuando los tratamientos no están funcionando.
También, debe llamar a su veterinario si prefiere la eutanasia con inyecciones, en lugar de métodos físicos como las pistolas. Igualmente, acuda al especialista si en su establo no tiene al personal con el entrenamiento específico para utilizar la pistola o bien, no tienen la confianza suficiente como para llevar a cabo el procedimiento de forma humanitaria. El responsable de la eutanasia debe haber sido entrenado para verificar que la técnica haya provocado una pérdida inmediata de la consciencia y la muerte suceda de forma rápida. La pérdida de consciencia inmediata se confirma cuando la becerra colapsa instantáneamente sin vocalización, respiración rítmica y el reflejo corneal está ausente de forma completa (es decir, el ojo no parpadea cuando toca la superficie). La muerte se confirma revisando la ausencia total de latido cardiaco y el pulso durante al menos cinco minutos consecutivos.
Para más consejos sobre crianza de becerras adquiera nuestro “Manual de Crianza de Becerras” del Dr. Abelardo Martínez
http://www.hoardsenespanol.com

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